No existe un consenso absoluto sobre cuál fue el primer videojuego de la historia. Varios inventos se disputan ese título: desde el Cathode‑Ray Tube Amusement Device (1947) y OXO (1952) hasta Tennis for Two (1958) y Spacewar! (1962), considerado por muchos como el primer videojuego moderno programado en una computadora. En este artículo veremos qué aportó cada uno y cómo sus creadores pusieron en marcha una industria que hoy mueve miles de millones en todo el mundo.
¿Por qué importa el primer videojuego?
Hoy es fácil pensar en videojuegos como productos comerciales pulidos, pero en sus inicios eran simples pruebas técnicas en laboratorios y universidades. Sin embargo, incluso entonces ya respondían a la misma idea: permitir que una persona interactúe con lo que ve en una pantalla.
Los videojuegos forman parte de nuestra vida diaria: están en consolas, PC, móviles, e incluso en el trabajo o la educación. Pero detrás de cada título actual hay una pregunta clave: ¿cómo empezó todo y cuál fue el primer videojuego que lo cambió todo?
Para responderla tenemos que viajar a una época de laboratorios universitarios, computadoras gigantes y pantallas de tubo de rayos catódicos. Allí, un puñado de científicos e ingenieros transformó experimentos técnicos en algo nuevo: entretenimiento interactivo.
Entender este contexto nos ayuda a valorar que los primeros videojuegos no nacieron como productos comerciales, sino como experimentos creativos que, casi sin querer, inauguraron un medio nuevo.
Los primeros experimentos electrónicos con juegos.
Mucho antes de que existieran consolas o arcades, algunos inventores ya jugaban con la idea de usar la electrónica para crear experiencias interactivas. Aunque muchos de estos sistemas eran analógicos o estaban muy limitados, sentaron las bases de lo que más tarde llamaríamos videojuegos.
“Cathode‑Ray Tube Amusement Device” (1947): el precursor olvidado.
Nuestro recorrido comienza en los años cuarenta, cuando las pantallas de tubo de rayos catódicos se usaban sobre todo para radares y equipos militares. En ese entorno surgió uno de los primeros intentos de usar esta tecnología con fines lúdicos.
En 1947, Thomas T. Goldsmith Jr. y Estle Ray Mann patentaron el Cathode‑Ray Tube Amusement Device, un dispositivo que permitía simular el lanzamiento de misiles sobre una pantalla de tubo de rayos catódicos. El jugador controlaba el punto luminoso con mandos analógicos y debía acertar a objetivos dibujados físicamente sobre la pantalla.
Aunque hoy muchos no lo consideran el primer videojuego en sentido estricto, porque no usaba un ordenador digital ni generaba gráficos por software, este experimento fue la primera muestra clara de entretenimiento electrónico interactivo.
“Bertie the Brain” y “OXO”: los primeros juegos digitales.
En la década de 1950, la computación comenzó a ganar terreno y algunos proyectos empezaron a combinar lógica electrónica con juegos de mesa conocidos, como el tres en raya. Esta mezcla permitió crear los primeros juegos digitales reconocibles.
En 1950, el ingeniero Josef Kates presentó Bertie the Brain, una enorme máquina capaz de jugar tres en raya contra cualquier visitante de la Exposición Nacional Canadiense. Funcionaba con válvulas y contaba con un panel de luces para mostrar el tablero. Fue una demostración impresionante de inteligencia electrónica básica, pero nunca se comercializó y se desmontó tras la feria.
Dos años después, en 1952, Alexander S. Douglas creó OXO (o Noughts and Crosses) como parte de su tesis en la Universidad de Cambridge. El juego se ejecutaba en el ordenador EDSAC y mostraba un tablero de tres en raya en una pantalla de tubo de rayos catódicos, permitiendo que el jugador se enfrentara a la máquina. Por sus gráficos en pantalla y su lógica programada, muchos autores lo señalan como el primer videojuego digital documentado.
“Tennis for Two” (1958): ¿el primer videojuego realmente divertido?
A finales de los años cincuenta, algunos científicos empezaron a utilizar experimentos interactivos para acercar la tecnología al público general. De esta idea nació un proyecto pensado explícitamente para entretener a las visitas de un laboratorio.
En 1958, el físico William Higinbotham creó Tennis for Two para entretener a los visitantes del Laboratorio Nacional de Brookhaven. En un osciloscopio se mostraba una vista lateral de una cancha; dos jugadores, con mandos y botones, golpeaban una pelota virtual ajustando ángulo y fuerza.
El sistema era analógico, pero la experiencia era sorprendentemente moderna: partidas rápidas, interacción en tiempo real y competición cara a cara. Por eso, muchas personas consideran Tennis for Two como el primer videojuego diseñado de verdad para divertir al público, aunque técnicamente no fuera digital.
Todos estos experimentos muestran que, antes de que existiera una industria, ya había una preocupación clara por la interactividad y el diseño de experiencias, dos elementos que aún hoy definen qué entendemos por videojuego.
Si quieres profundizar todavía más en estos primeros experimentos, te recomiendo revisar este artículo académico sobre la historia temprana de los videojuegos, donde recopilan de forma muy rigurosa los hitos desde 1947 hasta los años setenta.
“Spacewar!” (1962): ¿es este el primer videojuego moderno?
La llegada de ordenadores más potentes a universidades y centros de investigación permitió crear juegos mucho más complejos. Entre todos ellos, uno destaca por su ambición técnica y por la influencia que tuvo en generaciones posteriores.
En 1962, Steve Russell y otros estudiantes del MIT desarrollaron Spacewar! para la computadora PDP‑1. Dos naves espaciales combatían alrededor de una estrella que ejercía gravedad, y los jugadores debían controlar dirección, disparos y consumo de combustible.
A diferencia de los experimentos anteriores, Spacewar! era un programa digital completo: gráficos vectoriales en pantalla, física simulada, controles ajustados y posibilidad de copiar el código a otras máquinas PDP‑1. Gracias a esa difusión y a su diseño, muchos historiadores lo consideran el primer videojuego moderno: interactivo, programado y compartido entre distintas comunidades universitarias.
Más allá de quién se lleve el título, lo importante es que Spacewar! demostró que un juego podía aprovechar de verdad la potencia gráfica y de cálculo de un ordenador, anticipando lo que serían los videojuegos comerciales pocos años después.
También puedes consultar esta breve historia ilustrada de los videojuegos, en la que se explica por qué Spacewar! marcó un antes y un después en el paso del laboratorio al entretenimiento digital.
Del arcade pionero al nacimiento de una industria
Una vez que existía un modelo de juego atractivo en entornos universitarios, la siguiente gran pregunta fue si la gente estaría dispuesta a pagar por experiencias similares fuera de esos laboratorios. La respuesta llegaría en forma de máquinas arcade.
“Computer Space” (1971): el primer videojuego arcade comercial.
El primer intento serio de llevar un videojuego al mercado masivo fue tan ambicioso como arriesgado. Su creador quiso trasladar la complejidad de Spacewar! a una cabina de salón recreativo.
Inspirados por Spacewar!, Nolan Bushnell y Ted Dabney desarrollaron Computer Space en 1971. Se trataba de un arcade en el que el jugador controlaba una nave que debía destruir platillos voladores, con un diseño futurista y una curva de dificultad muy alta.
Aunque se considera el primer videojuego arcade comercial, su complejidad hizo que muchos jugadores no lo entendieran, y el resultado económico fue discreto. Sin embargo, demostró que la idea de llevar el primer videojuego del laboratorio a los bares y locales recreativos era viable.
“Pong” (1972): el primer videojuego masivo.
Tras aprender de los errores de Computer Space, Bushnell y Dabney apostaron por una fórmula radicalmente distinta: un juego sencillo de entender, fácil de controlar y altamente competitivo.
En 1972, fundaron Atari y lanzaron Pong, una simplificación de un juego de tenis de mesa en dos dimensiones. Dos barras verticales rebotan una pelota cuadrada, y gana quien logre que el rival no la alcance.
Pong no fue el primer videojuego, pero sí el primero en convertirse en un fenómeno masivo. Su simplicidad permitía que cualquiera lo entendiera en segundos y su formato competitivo encajaba perfectamente en bares y salones recreativos. El éxito de Pong abrió la puerta a una auténtica industria del videojuego.
A partir de aquí, el videojuego dejó de ser una curiosidad de laboratorio y se convirtió en negocio. La pregunta ya no era si la gente jugaría, sino qué tipo de experiencias demandaría en el futuro.
Si quieres ver cómo siguió esta historia después de Pong y de los primeros arcades, te invito a leer nuestra guía sobre la evolución de los videojuegos, donde recorremos desde los 8 bits hasta la realidad virtual.
Las primeras consolas: Magnavox Odyssey y Atari 2600.
Mientras los salones recreativos ganaban popularidad, algunos ingenieros soñaban con llevar esa misma magia al salón de casa. Esta transición del arcade al hogar fue clave para consolidar a los videojuegos como medio de masas.
Ralph H. Baer desarrolló la Magnavox Odyssey, lanzada en 1972 y considerada la primera consola doméstica. Ofrecía varios juegos muy simples, entre ellos uno de tenis que inspiraría directamente a Pong.
A finales de los setenta llegó la Atari 2600, que popularizó el uso de cartuchos y llevó títulos como Space Invaders o Pac‑Man a millones de hogares. Estas consolas no fueron el primer videojuego, pero sí el primer contacto de muchas personas con este nuevo medio, consolidando un mercado doméstico que seguiría creciendo durante décadas.
De los pioneros a la era moderna de los videojuegos.
Una vez que los videojuegos llegaron a los hogares, su evolución se aceleró. Cada nueva generación de hardware trajo consigo cambios en los gráficos, las historias y la forma de jugar.
Desde la llamada “edad dorada” de los arcades en los años ochenta, con éxitos como Space Invaders, Pac‑Man o Donkey Kong, hasta el salto al 3D con consolas como PlayStation y Nintendo 64, el medio no ha dejado de reinventarse. Después aparecieron el juego online, los MMORPG, los esports y los juegos para móviles.
Hoy convivimos con títulos de mundo abierto, juegos competitivos, experiencias narrativas y realidad virtual. Sin embargo, en el fondo, todos ellos siguen una misma idea: ofrecer al jugador control sobre lo que ocurre en pantalla, igual que hicieron aquellos primeros científicos cuando imaginaron cómo podría ser el primer videojuego.
Mirar atrás nos permite entender que cada avance técnico —de la pantalla del osciloscopio a la realidad virtual— es una pieza más de un mismo proceso de experimentación y creatividad.
Además, si te interesa cómo vive esta industria una comunidad específica, no te pierdas nuestro análisis sobre el gaming en Venezuela, con datos actuales y ejemplos locales.
La controversia: entonces, ¿cuál fue el primer videojuego?
Llegados a este punto, es normal preguntarse quién “gana” la carrera histórica. Sin embargo, la respuesta depende de la definición que usemos para la palabra videojuego.
Si definimos el primer videojuego como cualquier dispositivo electrónico interactivo con pantalla, el Cathode‑Ray Tube Amusement Device de 1947 es un candidato sólido, aunque sus gráficos no fueran generados por ordenador. Si exigimos un programa digital con lógica de juego, OXO (1952) y Tennis for Two (1958) entran en juego.
Y si buscamos el primer título programado, con gráficos, reglas complejas y cierta difusión, Spacewar! (1962) se lleva el mérito de ser el primer videojuego moderno según buena parte de la bibliografía especializada.
En lugar de quedarnos con un único ganador, resulta más útil ver estos proyectos como etapas consecutivas. Juntos forman la respuesta real a la pregunta sobre “el primer videojuego”: una cadena de ideas que va de la simple luz en una pantalla al universo interactivo que conocemos hoy.
Preguntas frecuentes sobre el primer videojuego.
Para cerrar esta guía, resumimos en formato pregunta y respuesta algunas de las dudas más habituales sobre el origen de los videojuegos. Esto te ayudará a repasar los conceptos clave de forma rápida.
¿Cuál fue el primer videojuego de la historia?
No hay consenso absoluto, pero se consideran candidatos clave el Cathode‑Ray Tube Amusement Device (1947), OXO (1952), Tennis for Two (1958) y, sobre todo, Spacewar! (1962), visto como el primer videojuego moderno programado en computadora.
¿Cuál fue el primer videojuego comercial?
El primer intento comercial fue Computer Space (1971), un arcade complejo basado en Spacewar!. El primer gran éxito comercial fue Pong (1972), que popularizó los videojuegos en bares y salones recreativos.
¿Cuál fue la primera consola de videojuegos doméstica?
La primera consola para el hogar fue la Magnavox Odyssey, lanzada en 1972 y diseñada por Ralph H. Baer. Más tarde, la Atari 2600 convirtió los videojuegos en un fenómeno de masas en los hogares de todo el mundo.
Por qué el primer videojuego sigue importando hoy.
En resumen, la búsqueda de el primer videojuego nos muestra que la historia de los videojuegos no empezó con un único momento mágico, sino con una cadena de experimentos que se retroalimentaron entre sí. Desde el Cathode‑Ray Tube Amusement Device y Tennis for Two hasta Spacewar! y Pong, cada proyecto añadió una pieza clave: interactividad, programación digital, gráficos en pantalla o éxito comercial.
Gracias a esa evolución gradual, hoy disfrutamos de mundos abiertos, experiencias online y realidad virtual que habrían parecido ciencia ficción para aquellos primeros pioneros. Cada vez que enciendes una consola o abres un juego en tu móvil, estás participando en una tradición que empezó cuando alguien se preguntó cómo podría ser el primer videojuego y decidió probarlo en una pantalla.
Y si quieres saber hacia dónde se dirige todo lo que empezó con el primer videojuego, puedes continuar con nuestro artículo sobre los videojuegos en 2024 y las tendencias que vienen.




